
ASRock amplió su catálogo en Colombia con una nueva serie de monitores pensados para gaming competitivo, pero también para uso diario. La apuesta incluye modelos de 27 pulgadas con alta tasa de refresco y una línea más asequible para quienes no necesitan el máximo rendimiento.
La novedad importa porque el monitor suele ser el componente que más se mantiene en el tiempo. A diferencia de una tarjeta gráfica o un procesador, cambiar pantalla no es tan frecuente. Por eso, elegir bien desde el inicio impacta directamente la experiencia de juego y productividad durante varios años.
Qué traen los nuevos monitores
La serie Phantom Gaming llega con tres modelos principales: PG27FFS2E, PG27FFS2E-W y PG27FFS1A. Todos comparten una base clara: panel IPS, resolución Full HD y una tasa de refresco de 240 Hz.
En términos simples, esos 240 Hz significan que la imagen se actualiza hasta 240 veces por segundo. Esto se traduce en movimientos más fluidos, algo que se nota especialmente en juegos rápidos como shooters o títulos competitivos.
También incluyen:
- Tiempo de respuesta de 1 ms, que reduce el desenfoque
- Cobertura del 99 % del espacio sRGB para colores más fieles
- Tecnología AMD FreeSync Premium para evitar cortes en la imagen
- Tratamiento antirreflejo y reducción de parpadeo para sesiones largas
Todo esto apunta a una experiencia más cómoda y estable, no solo para jugar, sino también para trabajar o consumir contenido.
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Diseño y uso real: más que estética
Uno de los detalles que puede pasar desapercibido es el diseño. Los bordes delgados en los cuatro lados permiten usar varios monitores sin que la separación visual sea molesta. Esto es útil tanto para gamers como para quienes trabajan con múltiples ventanas.
El modelo PG27FFS2E-W añade una variante en color blanco, pensada para setups más personalizados. No cambia el rendimiento, pero sí responde a una tendencia clara: los usuarios ya no solo buscan potencia, también coherencia estética en su espacio.
Además, algunos modelos incluyen soporte ergonómico completo: altura, giro, inclinación y pivote. Esto ayuda a ajustar la pantalla a la postura correcta, algo clave si se pasan varias horas frente al computador.
Funciones que sí hacen diferencia
Más allá de las especificaciones, hay herramientas prácticas:
- Dark Boost: mejora la visibilidad en zonas oscuras
- Overdrive: reduce el rastro en objetos en movimiento
- Joystick de control: facilita navegar el menú sin complicaciones
Son detalles que, en el día a día, evitan tener que pelear con configuraciones o perder visibilidad en momentos clave.
¿Y si no necesitas 240 Hz?
No todos los usuarios requieren ese nivel de rendimiento. Pensando en eso, la compañía también presentó la serie Challenger, con modelos de 144 Hz y resolución Full HD.
Aquí la diferencia es clara: menos exigencia en hardware y un precio más accesible. Para juegos casuales o uso general, 144 Hz ya ofrece una mejora evidente frente a los tradicionales 60 Hz.
Entonces, ¿vale la pena?
Depende del uso.
- Si juegas títulos competitivos y buscas cada ventaja posible, 240 Hz sí tiene sentido.
- Si juegas ocasionalmente o priorizas precio, 144 Hz sigue siendo una opción equilibrada.
La clave está en no dejarse llevar solo por el número más alto, sino por cómo realmente se va a usar el monitor.



