
El Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones llegó al cierre del gobierno de Gustavo Petro con un balance que combina resultados en expansión digital y una lista de desafíos que deberá asumir la administración entrante. Durante el ejercicio de Empalme ante el Pueblo, la cartera presentó el estado de los principales proyectos, las políticas en marcha y las tareas que quedan abiertas para garantizar la continuidad de la transformación tecnológica del país.
El informe muestra que uno de los mayores cambios ocurrió en el acceso a internet. Entre 2022 y 2026 fueron conectados 3,5 millones de hogares adicionales, una cifra que elevó la cobertura nacional hasta el 73,9 %. El dato más relevante está en las zonas rurales, donde el acceso superó por primera vez la mitad de los hogares, un avance que reduce una de las mayores diferencias históricas entre el campo y las ciudades.
Leer más: ¿Quién es Alexandra Falla, la nueva ministra TIC del Gobierno de Abelardo de la Espriella?
La expansión de infraestructura también hizo parte del balance. Durante el cuatrienio se desplegaron cerca de 6.000 kilómetros de fibra óptica, se impulsaron redes comunitarias mediante Juntas de Internet y se habilitaron cientos de zonas wifi en distintas regiones. A esto se suma el inicio de la operación comercial del 5G, cuya cobertura ya alcanza cientos de municipios del país.
Sin embargo, el cierre de la administración deja compromisos que deberán mantenerse en los próximos años. Entre ellos figura la ejecución del proyecto estratégico de fibra óptica para la Amazonía, respaldado con recursos de vigencias futuras y diseñado para llevar internet de alta velocidad a miles de hogares de Amazonas y Putumayo.
Formación digital y la inteligencia artificial, entre las tareas de continuidad
Otro de los frentes que el Ministerio destacó durante el empalme corresponde al fortalecimiento del talento digital. Más de un millón de personas participaron en programas de formación relacionados con programación, analítica de datos, inteligencia artificial y ciberseguridad. Además, cientos de miles obtuvieron certificaciones que buscan responder a la creciente demanda de profesionales tecnológicos.
En el sistema educativo también hubo avances. Computadores para Educar amplió la entrega de equipos, laboratorios de innovación y herramientas para instituciones oficiales, mientras que miles de docentes recibieron capacitación en pensamiento computacional con el propósito de incorporar competencias digitales en las aulas.
El informe también ubica a la inteligencia artificial como uno de los principales legados del cuatrienio. Colombia terminó el periodo con su primera política nacional sobre esta tecnología y con tres centros especializados en desarrollo, investigación y formación actualmente en ejecución. Paralelamente, más de 160 municipios iniciaron proyectos para incorporar soluciones de IA en servicios públicos, movilidad, seguridad y atención ciudadana.
Leer más: ¿Quién es Ana María Londoño? La ejecutiva que ahora liderará el contenido de Netflix en Colombia
Más allá de los anuncios, el verdadero reto será convertir esas iniciativas en programas sostenibles. La implementación de la política de inteligencia artificial exige inversión constante, talento especializado y coordinación entre entidades nacionales y territoriales para que los proyectos no se detengan con el cambio de gobierno.
Otro desafío corresponde a la ciberseguridad. Aunque el Ministerio reportó una reducción de vulnerabilidades críticas en plataformas estatales y un fortalecimiento de los mecanismos de protección digital, la creciente sofisticación de los ataques obliga a mantener inversiones permanentes en prevención, monitoreo y respuesta.
El proceso de empalme también dejó sobre la mesa la necesidad de consolidar la digitalización del Estado. Plataformas como la Carpeta Ciudadana Digital, el Autenticador Digital y los servicios de gobierno electrónico deberán seguir ampliando su cobertura para facilitar los trámites de millones de colombianos.
Con este balance, el Ministerio TIC entrega una hoja de ruta que combina infraestructura, políticas públicas y programas en desarrollo. La siguiente administración recibirá un sector con proyectos avanzados, pero también con la responsabilidad de mantener el ritmo de expansión de la conectividad, fortalecer la formación tecnológica y convertir la inteligencia artificial en una herramienta útil para el desarrollo del país.



