
La economía digital en Colombia ya mueve miles de empleos y miles de millones de pesos cada año, pero el sector tecnológico cree que el país está llegando a un punto decisivo. Mientras otras naciones de la región aceleran inversiones en innovación, inteligencia artificial y formación de talento, en Colombia persisten desafíos que podrían limitar el crecimiento de una industria cada vez más relevante para la productividad y la competitividad nacional.
La discusión llega además en un momento clave. Con la mirada puesta en el próximo gobierno, la industria del software y tecnologías de la información puso sobre la mesa una serie de propuestas que buscan convertir la digitalización en una política de Estado y no únicamente en una tendencia empresarial.
Actualmente, el sector digital representa cerca del 3,6% del PIB colombiano, genera más de 406.000 empleos formales y supera los USD 1.800 millones en exportaciones. Sin embargo, desde el gremio advierten que estos avances podrían perder impulso si no se toman medidas para enfrentar problemas como la escasez de talento especializado, la baja inversión en investigación y desarrollo y las dificultades para competir con otros ecosistemas tecnológicos latinoamericanos.
La preocupación por el talento tecnológico
Uno de los temas que más inquieta al sector es la falta de profesionales capacitados. Las proyecciones apuntan a una brecha superior a 85.000 trabajadores tecnológicos durante 2026, una cifra que podría afectar proyectos de software, inteligencia artificial, análisis de datos y ciberseguridad.
Ante ese panorama, las propuestas incluyen fortalecer la enseñanza de habilidades digitales desde edades tempranas, actualizar programas académicos, impulsar esquemas de capacitación acelerada para trabajadores y crear incentivos que faciliten la contratación de perfiles especializados. También se plantea atraer talento internacional y facilitar el regreso de profesionales colombianos que hoy trabajan en otros países.
La idea es que las empresas encuentren el capital humano que necesitan para crecer, mientras más personas acceden a empleos de mayor valor agregado y mejores oportunidades laborales.
Economía digital en Colombia: una apuesta por la innovación
La segunda gran prioridad gira alrededor de la innovación empresarial. El objetivo es que Colombia pueda consolidarse entre los ecosistemas tecnológicos más dinámicos de América Latina mediante incentivos para investigación, desarrollo tecnológico e inteligencia artificial.
Entre las iniciativas propuestas aparecen beneficios tributarios para proyectos innovadores, mecanismos que faciliten el acceso a capital para startups, creación de centros de investigación aplicada y estrategias para aumentar la presencia de empresas colombianas en mercados internacionales.
También se plantea que el Estado tenga un papel más activo como impulsor de innovación, destinando parte de las compras públicas a emprendimientos tecnológicos y promoviendo programas de transformación digital para pequeñas y medianas empresas.
Ciberseguridad, IA y competitividad regional
La agenda también pone el foco en áreas que han ganado protagonismo durante los últimos años. Una de ellas es la ciberseguridad, considerada una infraestructura crítica para proteger tanto a empresas como a entidades públicas frente al aumento de amenazas digitales.
Otro punto relevante es la necesidad de avanzar hacia una regulación de inteligencia artificial que permita aprovechar el potencial de estas tecnologías sin frenar la innovación. La conversación cobra especial importancia cuando la IA comienza a integrarse en procesos productivos, servicios financieros, educación y atención al ciudadano.
Más allá de los detalles técnicos, el mensaje de fondo es que la tecnología dejó de ser un sector aislado. Hoy influye en la competitividad de industrias tradicionales, en la creación de empleo y en la capacidad de un país para atraer inversión.
La próxima administración tendrá que decidir hasta qué punto la transformación digital ocupa un lugar prioritario dentro de su agenda económica. Lo que está en juego no es únicamente el crecimiento de las empresas tecnológicas, sino la capacidad de Colombia para competir en una economía donde el conocimiento, los datos y la innovación son cada vez más determinantes.
Foto: freepik



