
Pagar una compra acercando un anillo o una pulsera al datáfono, sin sacar el celular ni depender de una batería, ya es una realidad. Esa es la apuesta de Inter, banco digital brasileño, que presentó en Estados Unidos dos nuevos dispositivos diseñados para realizar pagos sin contacto mediante tecnología NFC.
Se trata del Inter Ring y el Inter Wristband, dos wearables que buscan simplificar las transacciones diarias. A diferencia de muchos relojes inteligentes, estos accesorios no tienen pantalla, no requieren recarga y funcionan de manera independiente una vez son activados desde la aplicación del banco.
La propuesta responde a una tendencia que busca hacer cada vez más sencillos los pagos digitales. En lugar de depender del teléfono móvil para completar una compra, el usuario solo debe acercar el dispositivo a una terminal compatible con NFC, la misma tecnología utilizada por muchas tarjetas y billeteras digitales.
Leer más: Ray-Ban Meta y Oakley Meta llegan a Colombia: así funcionan las nuevas gafas con IA
Inter explica que la configuración inicial se realiza una sola vez desde su aplicación. Después de ese proceso, tanto el anillo como la pulsera quedan vinculados a la cuenta del cliente y pueden utilizarse para pagar en establecimientos que acepten pagos sin contacto.
Actualmente, más del 75 % de los comercios en el mundo cuentan con terminales compatibles con esta tecnología, lo que facilita la adopción de este tipo de dispositivos sin necesidad de instalar nueva infraestructura.
Una apuesta por los pagos invisibles
La llegada de estos accesorios también refleja la evolución de los medios de pago. Durante los últimos años, la industria financiera impulsó el uso de tarjetas digitales, billeteras electrónicas y relojes inteligentes. Ahora, el objetivo es reducir aún más los pasos que debe realizar el usuario al momento de comprar.
Los nuevos dispositivos emplean NFC pasiva, una tecnología que no necesita batería para transmitir la información de pago. El sistema obtiene la energía necesaria directamente del lector del comercio cuando ambos dispositivos entran en contacto a pocos centímetros de distancia.
Para proteger las transacciones, Inter incorporó mecanismos de tokenización y cifrado utilizados en los pagos sin contacto. Esto significa que los datos reales de la tarjeta no viajan durante cada operación, sino que son reemplazados por un código digital que reduce el riesgo de fraude.
Si el usuario pierde el anillo o la pulsera, puede desactivarlos desde la aplicación del banco sin cancelar la tarjeta principal asociada a la cuenta.
Leer más: Samsung lanza Galaxy Watch Ultra2 y Galaxy Watch9 con nuevas funciones de salud e IA
Según Rodrigo Gouveia, director ejecutivo de E-Commerce y Ecosistemas de Inter, la iniciativa busca facilitar las compras cotidianas mediante herramientas que eliminen pasos innecesarios durante el proceso de pago.
El lanzamiento comenzará en Estados Unidos con un grupo limitado de clientes elegibles y posteriormente llegará a una base más amplia de usuarios durante los próximos meses de 2026.
Inter, empresa de tecnología financiera que cotiza en NASDAQ, reúne más de 41 millones de clientes y ofrece servicios como banca digital, crédito, inversiones, pagos internacionales y un ecosistema de beneficios para consumidores.
Las proyecciones también respaldan este tipo de desarrollos. El mercado mundial de dispositivos wearables para pagos está valorado en 72.400 millones de dólares y las estimaciones indican que podría alcanzar 285.900 millones de dólares hacia 2035. La evolución de estos accesorios muestra cómo los pagos digitales continúan alejándose de las tarjetas físicas y del teléfono móvil para integrarse de forma cada vez más natural en objetos de uso cotidiano.



