
Una inteligencia artificial puede escuchar a un músico mientras toca y responderle con nuevas ideas musicales en cuestión de segundos. Esa es la propuesta detrás de jam_bot, un proyecto desarrollado en el MIT Media Lab y presentado públicamente junto al pianista Jordan Rudess.
La experiencia tuvo una presentación pública el 3 de octubre, con Rudess interpretando música junto al sistema de inteligencia artificial en una actuación en vivo.
A diferencia de una herramienta que genera una canción a partir de una instrucción escrita, jam_bot está diseñado para participar en una improvisación. El sistema escucha lo que interpreta el músico y genera material musical que puede ser utilizado durante la misma presentación.
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El proyecto fue desarrollado con la participación de Rudess, conocido por su trabajo como tecladista y por su experiencia con instrumentos electrónicos y tecnología musical.
La inteligencia artificial fue entrenada con interpretaciones del propio músico. De esta forma, el sistema no parte únicamente de un conjunto general de piezas musicales, sino que incorpora elementos relacionados con la forma en que Rudess interpreta y construye sus ideas musicales.
Una conversación entre músico y máquina
La propuesta del MIT busca que la interacción ocurra en tiempo real.
Mientras Rudess toca, jam_bot recibe información de su interpretación y genera una respuesta musical. Esa respuesta puede ser posteriormente interpretada por músicos en el escenario, creando una dinámica en la que la máquina participa dentro del proceso creativo.
El sistema no tiene que esperar a que una canción termine para producir algo nuevo. La intención es que pueda reaccionar durante la propia interpretación y acompañar los cambios que realiza el músico.
Esto convierte la presentación en una especie de conversación musical. Una decisión tomada por el pianista puede modificar lo que genera la inteligencia artificial y, a su vez, esa respuesta puede influir en lo que ocurre después en el escenario.
El proyecto comenzó a desarrollarse en 2023 y forma parte de las investigaciones del MIT relacionadas con inteligencia artificial generativa, música y nuevas herramientas para artistas.
Uno de los aspectos que diferencia la propuesta es precisamente su enfoque. La pregunta no es si una inteligencia artificial puede crear música sin intervención humana, sino qué puede ocurrir cuando una persona y un sistema de IA improvisan juntos.
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El MIT también ha investigado cómo conseguir que jam_bot mantenga interacciones musicales más expresivas y coherentes. Para ello, el desarrollo combina modelos de inteligencia artificial con interpretaciones realizadas por músicos.
El resultado abre una discusión diferente sobre el uso de la IA en la creación artística. En lugar de plantear necesariamente una sustitución del intérprete, este tipo de tecnología puede funcionar como un nuevo participante dentro de una presentación.
Para el público, la diferencia puede estar precisamente en la incertidumbre: tanto el músico como la máquina pueden generar respuestas que no estaban completamente definidas antes de comenzar la interpretación.
El experimento de Rudess y jam_bot muestra así una posibilidad que hasta hace pocos años parecía propia de la ciencia ficción: sentarse frente a un instrumento, comenzar a tocar y recibir una respuesta musical generada por una máquina que está escuchando en ese mismo momento.
Foto: generada con IA



