
El Invima prohibió 136 esmaltes semipermanentes en Colombia por contener sustancias asociadas a riesgos graves para la salud. La decisión ordena su retiro inmediato del mercado y prohíbe también vender el inventario disponible.
La medida quedó oficializada mediante la Resolución 2026007526 del 17 de febrero de 2026. Aplica en Colombia y en los países de la Comunidad Andina. Desde el 16 de febrero está prohibida su comercialización.
Los productos cancelados contenían Trimethylbenzoyl Diphenylphosphine Oxide (TPO) y N,N-dimetil-p-toluidine (DMPT). Estas sustancias fueron vetadas tras estudios que las relacionan con posibles efectos cancerígenos, toxicidad para la reproducción y reacciones alérgicas en la piel.
El TPO es usado como fotoiniciador en esmaltes que se fijan con lámpara UV. El DMPT actúa como acelerador químico en procesos de endurecimiento. Ambos ingredientes quedaron fuera de la normativa cosmética regional.
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La cancelación se dio automáticamente tras vencer el plazo de 60 días desde la publicación de la norma en la Gaceta Oficial del Acuerdo de Cartagena, el 15 de diciembre de 2025. Al finalizar ese periodo, las Notificaciones Sanitarias Obligatorias (NSO) perdieron vigencia.
La decisión impacta al sector de la belleza en Colombia. Fabricantes, importadores, distribuidores y salones de manicure deben revisar sus inventarios y suspender la venta de los productos afectados.
El incumplimiento puede generar sanciones económicas y medidas administrativas. Las autoridades intensificarán los controles para evitar que los esmaltes prohibidos sigan circulando.
Para los consumidores, la recomendación es clara. Verificar el número de Notificación Sanitaria en el envase. Consultar en los canales oficiales del Invima si el producto está autorizado. Evitar esmaltes sin etiquetado completo o con información dudosa.
El retiro de estos 136 esmaltes semipermanentes refuerza la vigilancia sobre productos cosméticos en Colombia. También envía un mensaje directo al mercado: la seguridad sanitaria está por encima de la rentabilidad.
La alerta sanitaria sobre esmaltes semipermanentes marca un punto de inflexión para la industria de la manicura. El uso frecuente de estos productos exige mayor control sobre sus ingredientes y su impacto a largo plazo.



