
Una mujer que ha construido toda su vida alrededor de la rutina, un niño que aparece de forma inesperada y una convivencia capaz de cambiarlo todo. Esa es la premisa de Moscas película, el nuevo trabajo del director mexicano Fernando Eimbcke, una producción que llega a Colombia después de llamar la atención en algunos de los festivales de cine más importantes del mundo.
La nueva producción del cineasta mexicano Fernando Eimbcke aterrizará en las salas del país el próximo 2 de julio de 2026, después de un recorrido internacional que la puso en el radar de cinéfilos y especialistas.
Lo interesante es que no se trata de una historia espectacular ni de una superproducción. Su fuerza está en algo mucho más cercano: la forma en que retrata la soledad, la convivencia y los vínculos que aparecen cuando menos se esperan.
Una historia cotidiana que cambia por completo
La protagonista es Olga, una mujer que vive sola en un enorme conjunto residencial y cuya rutina parece inamovible. Su vida transcurre entre hábitos repetidos y una existencia marcada por el aislamiento.
Todo cambia cuando decide alquilar una habitación para obtener ingresos adicionales. Lo que parecía una solución económica sencilla se convierte en el inicio de una transformación personal cuando descubre que el nuevo inquilino no llegó solo: también vive allí, en secreto, su hijo de nueve años.
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A partir de ese encuentro inesperado, la historia explora algo que muchas personas conocen bien: el miedo a abrir espacio para otros cuando se ha vivido durante mucho tiempo en soledad.
El reparto está encabezado por Teresita Sánchez, acompañada por Hugo Ramírez, Enrique Arreola y el joven Bastian Escobar, quien debuta en la actuación.
Moscas película y su recorrido por festivales internacionales
Antes de llegar al público colombiano, la cinta acumuló una destacada presencia en el circuito internacional.
Su estreno mundial ocurrió en la competencia oficial de la edición número 76 del Festival Internacional de Cine de Berlín, uno de los eventos cinematográficos más influyentes del planeta.
Posteriormente formó parte del Festival Internacional de Cine de Guadalajara y también fue seleccionada para el programa Cannes Écrans Juniors, una iniciativa del Festival de Cannes enfocada en acercar el cine a nuevas generaciones de espectadores.
Ese recorrido ha convertido a Moscas en uno de los estrenos latinoamericanos más comentados del año dentro del cine independiente.
Otro elemento que ha despertado interés es su apuesta visual. La película fue filmada completamente en blanco y negro, una decisión que refuerza el tono íntimo y observador que caracteriza la obra de Eimbcke.
Fernando Eimbcke, uno de los nombres más respetados del cine latinoamericano
Para muchos espectadores, el atractivo de Moscas también está detrás de cámaras.
Fernando Eimbcke lleva más de dos décadas construyendo una filmografía reconocida internacionalmente. Producciones como Temporada de patos, Lake Tahoe y Club Sandwich le permitieron consolidarse como una de las voces más originales del cine mexicano contemporáneo.
A lo largo de su carrera ha recibido reconocimientos en festivales como Berlín, Cannes, Toronto y San Sebastián, gracias a historias que suelen enfocarse en personajes comunes enfrentando momentos de cambio emocional.
En Moscas, el director vuelve a explorar esos temas desde una mirada sensible y cercana, apostando por los pequeños detalles de la vida diaria en lugar de grandes giros dramáticos.
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La llegada de esta película a Colombia también refleja el creciente interés por producciones latinoamericanas que encuentran nuevas audiencias fuera de los circuitos tradicionales.
Mientras las plataformas de streaming dominan gran parte del consumo audiovisual, estrenos como este recuerdan que todavía existen historias pensadas para ser descubiertas en la pantalla grande, donde los silencios, las miradas y las emociones encuentran otra dimensión.



