
La rehabilitación en Colombia con prótesis inteligentes y rodillas mecatrónicas avanza en un momento en que más de 2,6 millones de personas viven con algún tipo de discapacidad, según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE). La creciente demanda de servicios especializados y tecnología médica de alta complejidad abre una nueva etapa en la atención a pacientes con discapacidad motora.
En ese escenario, la firma alemana Ottobock comenzó a operar en el país como Institución Prestadora de Servicios de Salud (IPS), integrando atención clínica especializada con dispositivos avanzados para personas con amputaciones o alteraciones del movimiento.
La compañía tiene sede en Bogotá y presencia en Medellín a través de Orthopraxis, un centro con trayectoria en rehabilitación ortopédica. Allí se realizan valoraciones médicas, procesos de adaptación protésica, ajustes técnicos y seguimiento continuo dentro de un mismo esquema asistencial.
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El modelo busca que la prótesis no sea solo un dispositivo, sino parte de un tratamiento integral. El equipo clínico está conformado por médicos especialistas en Medicina Física y Rehabilitación, fisioterapeutas y técnicos ortoprotesistas. Entre ellos se encuentra el médico Juan Manuel Guevara, formado en la Universidad Nacional de Colombia y con estudios de posgrado en ortesis y prótesis en Europa.
Rodillas mecatrónicas y prótesis inteligentes en Colombia
Uno de los avances más relevantes es la incorporación de rodillas mecatrónicas con microprocesadores. Estos dispositivos analizan en tiempo real el patrón de marcha del paciente y ajustan automáticamente la resistencia, ofreciendo mayor estabilidad y reduciendo el riesgo de caídas.
A esto se suman pies de fibra de carbono, codos mioeléctricos y manos mecatrónicas con movimientos independientes en los dedos. Estas prótesis inteligentes están diseñadas para personas con alta demanda funcional que requieren mayor independencia en actividades laborales y cotidianas.
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A diferencia de los sistemas mecánicos convencionales, la tecnología mecatrónica permite una marcha más natural, mejor adaptación a superficies irregulares y mayor seguridad al subir o bajar escaleras.
En el campo de la neurorehabilitación, la IPS comenzó a implementar el traje Exopulse Mollii, un sistema de neuromodulación no invasiva que emplea impulsos eléctricos de baja intensidad para estimular grupos musculares específicos. De acuerdo con la compañía, 24 pacientes ya han sido tratados en Colombia mientras se avanza en estudios locales.
Con esta operación, Ottobock amplía la oferta de rehabilitación especializada en Colombia y apuesta por integrar tecnología médica avanzada con seguimiento clínico permanente. El objetivo es mejorar la movilidad, la autonomía y la calidad de vida de personas con discapacidad motora en el país.



