
Colombia ya tiene su primer corredor eléctrico para transporte de carga. El Gobierno Nacional presentó oficialmente Ruta-E, una iniciativa que conectará Bogotá y Cartagena mediante infraestructura destinada a facilitar la operación de camiones eléctricos en recorridos de larga distancia.
El proyecto cubrirá cerca de 1.200 kilómetros y atravesará departamentos como Cundinamarca, Boyacá, Santander, Magdalena, Atlántico y Bolívar. Su desarrollo busca responder a uno de los principales desafíos de la movilidad eléctrica pesada en el país: la falta de puntos de carga para vehículos de gran tamaño.
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La iniciativa fue anunciada por el Ministerio de Transporte junto con la organización CALSTART y se enfocará en uno de los corredores logísticos más importantes de Colombia, utilizado para movilizar mercancías entre el centro del país y los principales puertos del Caribe.
Un corredor estratégico para la economía colombiana
La ruta seleccionada concentra cerca del 22 % de la carga que se mueve a través de los corredores logísticos estratégicos nacionales, según datos presentados durante el lanzamiento del proyecto.
Su importancia radica en que conecta centros industriales, zonas de producción, plataformas logísticas y terminales portuarias que desempeñan un papel fundamental para el comercio exterior colombiano.
En una primera etapa, Ruta-E tendrá como focos principales el corredor Bogotá-Cundinamarca y el denominado Nodo Caribe, integrado por Santa Marta, Barranquilla y Cartagena.
La meta es crear las condiciones necesarias para que los vehículos eléctricos de carga puedan operar de manera más eficiente en estos trayectos, reduciendo la dependencia de tecnologías basadas en combustibles fósiles.
Ruta-E corredor eléctrico de carga impulsará nueva infraestructura
Uno de los componentes centrales del proyecto será la instalación de estaciones de carga para vehículos pesados eléctricos.
Actualmente, entidades públicas, operadores energéticos, concesiones viales y empresas del sector logístico trabajan en la identificación de ubicaciones estratégicas para desplegar esta infraestructura a lo largo del corredor.
La necesidad de avanzar en este frente es evidente. Aunque la oferta de vehículos eléctricos de carga ha crecido durante los últimos años, la infraestructura disponible sigue siendo limitada para operaciones de larga distancia.
De acuerdo con cifras del RUNT, a comienzos de 2026 circulaban cerca de 637 camiones eléctricos en Colombia, una participación todavía pequeña frente al tamaño del parque automotor de carga nacional.
Sin embargo, el mercado ya cuenta con múltiples alternativas de camionetas, camiones medianos y tractocamiones eléctricos que podrían beneficiarse de una red de carga más amplia.
Las metas del proyecto para los próximos años
Ruta-E proyecta la circulación de al menos 50 vehículos eléctricos de carga dentro del corredor durante 2026.
Las estimaciones a mediano plazo apuntan a una expansión mucho mayor. La iniciativa espera contribuir a la consolidación de una flota cercana a los 1.000 camiones eléctricos entre 2030 y 2035.
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Además de la infraestructura vial, el proyecto se articula con otros planes de transporte y logística que avanzan en el país, incluyendo la recuperación del corredor férreo entre La Dorada, Chiriguaná y Santa Marta, así como el fortalecimiento de las operaciones asociadas al río Magdalena.
La puesta en marcha de Ruta-E refleja cómo la electrificación del transporte comienza a extenderse hacia sectores que históricamente han sido más difíciles de transformar. El resultado de esta apuesta será determinante para medir qué tan rápido puede avanzar la transición energética dentro del sistema logístico colombiano.



