
Septiembre llega con varias oportunidades para mirar el cielo sin necesidad de equipos especializados. Durante el mes, la Luna servirá como referencia para localizar estrellas y regiones del cielo, Venus alcanzará uno de sus momentos más brillantes y el cambio de estación estará acompañado por otro espectáculo: la llamada Luna de la Cosecha.
La NASA destaca varias fechas que pueden convertirse en planes sencillos para quienes quieran iniciarse en la observación astronómica.
14 al 20 de septiembre: la Luna será el mejor punto de partida
Una de las formas más fáciles de comenzar a observar el cielo es utilizar la Luna como guía. Entre el 14 y el 20 de septiembre, su recorrido permitirá ubicar algunos objetos destacados de la zona del cielo donde se encuentran Escorpio y Sagitario.
La recomendación es mirar hacia el sur aproximadamente una hora después de la puesta del Sol. La Luna irá cambiando de posición noche tras noche y pasará cerca de Antares, una estrella de tono rojizo que destaca en la constelación de Escorpio.
Leer más: ¿Quieres trabajar en la NASA? Este programa gratuito prepara estudiantes
Más adelante aparece otro referente fácil de reconocer: la Tetera, un patrón de estrellas asociado a Sagitario. Su forma recuerda precisamente a ese objeto doméstico, por lo que puede servir como una especie de mapa para orientarse.
Si las condiciones son buenas y el lugar tiene poca contaminación lumínica, esta zona puede ofrecer una recompensa adicional: la posibilidad de distinguir la franja de la Vía Láctea y, siguiendo la dirección indicada por la NASA, acercarse visualmente a la región donde se encuentra el centro de nuestra galaxia.
18 de septiembre: Venus tendrá su gran noche
El 18 de septiembre será una de las fechas más llamativas del mes. Venus alcanzará su máximo brillo durante esta aparición vespertina, por lo que será difícil confundirlo con una estrella.
Para encontrarlo, hay que mirar hacia el oeste poco después del atardecer. Lo más importante será contar con un horizonte despejado, porque Venus aparecerá relativamente bajo y desaparecerá conforme avance la noche.
No hace falta telescopio para disfrutarlo: su brillo permite observarlo a simple vista.
19 de septiembre: una noche para mirar la Luna
Un día después, el 19 de septiembre, tendrá lugar la Noche Internacional de Observación de la Luna, una iniciativa que invita a personas de diferentes lugares a observar nuestro satélite natural y conocer más sobre su ciencia y exploración.
Es una buena ocasión para utilizar binoculares o un pequeño telescopio, aunque también se puede participar simplemente observando la Luna a simple vista.
22 de septiembre: cambia la estación
El cielo también marcará un cambio en el calendario. El 22 de septiembre ocurrirá el equinoccio de septiembre.
En el hemisferio norte comenzará el otoño, mientras que en el hemisferio sur empezará la primavera. Durante el equinoccio, el Sol se encuentra directamente sobre el ecuador terrestre y la duración del día y la noche es aproximadamente similar.
Después de esta fecha, los días comenzarán a acortarse progresivamente en el hemisferio norte y a alargarse en el hemisferio sur.
26 de septiembre: llega la Luna de la Cosecha
El último gran momento del mes llegará el 26 de septiembre, cuando la Luna de la Cosecha aparezca por el horizonte oriental poco después de la puesta del Sol.
Esta vez tendrá compañía. Saturno podrá observarse cerca de la Luna a simple vista, mientras que Neptuno completará la configuración.
Aquí existe una diferencia importante: Saturno es suficientemente brillante para localizarlo sin instrumentos, pero Neptuno es mucho más tenue. La NASA señala que presenta una magnitud aproximada de 8, por lo que será necesario recurrir a binoculares o un telescopio para intentar encontrarlo.
¿Qué necesitas para observar el cielo?
La mayoría de estos fenómenos pueden disfrutarse sin equipamiento especial. Para mejorar la experiencia:
- Busca un lugar con el horizonte despejado.
- Aléjate de las zonas con mucha iluminación artificial cuando sea posible.
- Consulta la hora local de la puesta del Sol.
- Utiliza la Luna y Venus como puntos de referencia para orientarte.
- Lleva binoculares si quieres intentar observar objetos más débiles.
- Para Neptuno, será recomendable contar con un telescopio.
- Dale tiempo a tus ojos para adaptarse a la oscuridad.
Septiembre ofrece así una combinación accesible para principiantes y atractiva para aficionados: una Luna que sirve de guía, Venus en su máximo brillo, el equinoccio y una Luna de la Cosecha acompañada por Saturno y Neptuno. No hace falta viajar al espacio para encontrar un espectáculo astronómico; basta con saber dónde y cuándo mirar.
Foto: NASA



