
Las reuniones sobre inteligencia artificial ya son habituales en las empresas colombianas. Los proyectos aparecen en las agendas de las juntas directivas, se anuncian pilotos con herramientas generativas y crecen las inversiones para automatizar procesos. Sin embargo, la carrera por incorporar esta tecnología está dejando al descubierto una debilidad que muchas organizaciones todavía no resuelven: la información con la que pretenden alimentar esos sistemas.
Un estudio de la firma colombiana Sinnetic encontró que siete de cada diez empresas del país aún no cuentan con el nivel de madurez analítica necesario para aprovechar realmente la inteligencia artificial. La medición, realizada entre 2023 y 2025 en diez compañías de sectores como telecomunicaciones, salud, agroindustria, farmacéutico, consumo masivo y BPO, muestra que el desafío no pasa por comprar más tecnología, sino por organizar los datos que ya existen dentro de las organizaciones.
Leer más: Huawei entra a la guerra de la IA barata con modelos que desafían a GPT-4o
La diferencia parece pequeña, pero termina siendo decisiva. Muchas compañías han logrado poner en marcha asistentes virtuales o automatizar algunas tareas. El problema aparece cuando intentan escalar esos proyectos. La información está repartida en distintas plataformas, algunos indicadores ofrecen resultados diferentes según el área que los consulte y todavía hay procesos que dependen de hojas de cálculo para consolidar cifras.
En esas condiciones, cualquier modelo de inteligencia artificial comienza a perder precisión. Si los datos contienen errores, están incompletos o no tienen una trazabilidad adecuada, las respuestas que entrega la IA también pueden ser equivocadas.
Los resultados de Sinnetic reflejan esa realidad. Las organizaciones evaluadas obtuvieron, en promedio, niveles cercanos al 20 % en el índice Analytics Maturity Quotient (AMQ), una metodología internacional que analiza aspectos como la calidad de los datos, la infraestructura tecnológica, las capacidades analíticas y la forma en que las empresas toman decisiones. Como referencia, estimaciones de la consultora Aryng sitúan a Netflix alrededor del 60 %, una distancia que ilustra cuánto camino falta por recorrer.
La tecnología no garantiza mejores resultados
Uno de los hallazgos del estudio rompe una idea bastante extendida en el sector empresarial. Las compañías que pertenecen a industrias más digitalizadas no necesariamente están mejor preparadas para sacar provecho de la inteligencia artificial.
La evaluación encontró casos en los que empresas agroindustriales superaron a organizaciones de salud y algunas compañías tradicionales registraron mejores indicadores que firmas acostumbradas a trabajar con herramientas tecnológicas. La diferencia estuvo en la forma de administrar la información y no en el sector económico al que pertenecen.
Leer más: Huawei apuesta por una IA más eficiente y menos costosa
Para María Elvira Restrepo, CEO de Sinnetic, muchas organizaciones están empezando el proceso por el lugar equivocado. La directiva sostiene que la pregunta no debería ser qué herramienta de inteligencia artificial implementar, sino qué problema de negocio se quiere resolver y qué datos se necesitan para hacerlo.
La conclusión del estudio apunta en esa dirección. Las empresas que logran obtener beneficios sostenidos de la inteligencia artificial no comenzaron adquiriendo plataformas más sofisticadas. Antes fortalecieron el gobierno de sus datos, mejoraron la calidad de la información y desarrollaron una cultura basada en el análisis. Mientras la adopción de IA sigue acelerándose en Colombia, esa preparación empieza a convertirse en el factor que separa a quienes generan valor de quienes solo acumulan nuevas herramientas.
Foto: rawpixel.com


