
Comprar un carro de Tesla en Colombia se convirtió para muchos usuarios en una espera más larga de lo prometido. Ahora, las quejas por retrasos en las entregas y problemas de atención al cliente llevaron a que la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) interviniera formalmente la operación de la marca en el país.
La entidad reveló que entre noviembre de 2025 y marzo de 2026 Tesla recibió cerca de 23.700 pedidos de vehículos en Colombia. El problema es que más de 1.800 unidades que debían entregarse entre febrero y marzo seguían pendientes incluso durante abril.
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La situación no pasó desapercibida en redes sociales. Desde comienzos de año varios compradores empezaron a publicar reclamos relacionados con retrasos, dificultades para recibir respuestas y falta de claridad sobre el estado real de sus pedidos.
Ahora la SIC pidió ajustes inmediatos para evitar que los consumidores reciban información confusa o expectativas que luego no se cumplen.
Tesla Colombia deberá aclarar tiempos de entrega y garantías
La investigación de la SIC también detectó posibles inconsistencias en la información entregada a los compradores sobre garantías, disponibilidad de infraestructura de carga y condiciones de venta.
En otras palabras, el problema no solo estaría relacionado con la demora de los vehículos. También habría dudas sobre lo que realmente se ofrece al consumidor cuando compra un Tesla en Colombia.
Entre las medidas ordenadas por la entidad están:
- Aclarar los tiempos reales de entrega y evitar mostrar fechas tentativas como definitivas.
- Informar de manera más clara cómo funcionan las garantías de los vehículos vendidos en Colombia.
- No generar confusión sobre la disponibilidad de cargadores tipo Supercharger en el país.
- Revisar condiciones relacionadas con neumáticos y otros componentes cubiertos por garantía.
- Mejorar los canales de atención para peticiones, quejas y reclamos.
- Evitar nuevos retrasos injustificados.
La SIC también pidió fortalecer las condiciones de transparencia en reservas, pagos y entregas. Esto es especialmente importante porque gran parte del proceso de compra de Tesla funciona de manera digital, algo distinto al modelo tradicional de concesionarios.
Para muchos compradores, la experiencia de adquirir un Tesla ocurre casi completamente desde internet: reserva, pago, seguimiento y contacto con soporte. Por eso, cualquier falta de claridad puede generar frustración rápidamente.
El crecimiento de Tesla en Colombia también trajo presión
La llegada de Tesla al mercado colombiano fue una de las noticias más importantes del sector automotor en los últimos meses. La marca logró posicionarse rápidamente gracias al interés creciente por los carros eléctricos y a la popularidad global de Elon Musk.
En abril, el Tesla Model Y se convirtió por segundo mes consecutivo en el vehículo más vendido del país. Tesla alcanzó 2.639 unidades vendidas y llegó al tercer lugar entre las marcas más comercializadas en Colombia, solo por detrás de Kia y Renault.
Mientras tanto, su principal rival en el segmento eléctrico, BYD, registró 1.250 unidades vendidas durante el mismo mes.
Ese crecimiento acelerado también parece haber puesto presión sobre la capacidad logística y operativa de Tesla en el país.
Y el problema no es exclusivo de Colombia.
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A nivel global, Tesla viene enfrentando dificultades para cumplir las expectativas de entrega. Durante el primer trimestre del año entregó 358.023 vehículos en el mundo, una cifra inferior a lo que esperaban los analistas internacionales.
Fue además el segundo trimestre consecutivo en el que la marca quedó por debajo de las proyecciones del mercado.
¿Por qué este caso importa para el mercado de carros eléctricos?
Lo que está ocurriendo con Tesla en Colombia refleja un momento importante para el mercado de vehículos eléctricos en el país.
Cada vez más personas quieren dar el salto a la movilidad eléctrica, pero esa transición no depende únicamente del carro. También necesita servicio posventa, infraestructura de carga, soporte técnico y tiempos de entrega confiables.
Ahí es donde empiezan las verdaderas pruebas para las marcas tecnológicas que llegan a nuevos mercados.
El caso también deja una señal clara: los consumidores colombianos están más atentos y exigen mayor transparencia, incluso cuando se trata de compañías globales con enorme reconocimiento.
Para Tesla, el reto ahora no es solo seguir vendiendo carros. También deberá demostrar que puede responder con la misma velocidad con la que creció su popularidad en Colombia.


