Woman choosing phone at technology store
Un salto del 24 % en solo una semana no suele ser casualidad; es lo que ocurrió en el mercado de smartphones en Estados Unidos a mediados de marzo, impulsado por una combinación de lanzamientos recientes y estrategias comerciales más agresivas.
Los nuevos modelos de Samsung y Apple lograron algo que parecía difícil hace apenas unos meses: reanimar un sector que venía mostrando señales de fatiga. Según datos de Counterpoint Research, las ventas no solo crecieron semana a semana, sino que también registraron un aumento interanual del 3 %, con un impulso aún mayor —del 5 %— en las tres semanas posteriores a los lanzamientos.
El protagonista principal fue la serie Galaxy S26. En sus primeras tres semanas, las ventas subieron un 29 % frente al año anterior. No es un crecimiento menor en un mercado saturado, donde cada avance suele ser incremental.
El efecto Ultra: cuando el modelo más caro vende más
Hay un dato que explica buena parte de este impulso: el modelo Ultra representó casi el 71 % de las ventas de la serie Galaxy S26. Un año antes, esa cifra era del 61 %.
Esto sugiere un cambio en el comportamiento del consumidor. Más usuarios están dispuestos a pagar por la versión más completa, incluso cuando los precios suben. Parte de la explicación está en funciones específicas que marcan diferencia, como la pantalla con modo de privacidad, pensada para evitar miradas ajenas en espacios públicos.
Pero no todo es tecnología. Las promociones jugaron un papel decisivo. Operadores como Verizon, AT&T y T-Mobile ofrecieron el dispositivo sin costo bajo condiciones de intercambio o nuevas líneas, ampliando el acceso a modelos de gama alta sin que el usuario perciba el impacto real del precio.
También influyó un detalle poco visible: el calendario. El lanzamiento en miércoles, en lugar de viernes, sumó dos días adicionales de ventas dentro del mismo periodo de medición.
iPhone 17e: más competitivo de lo esperado
En paralelo, el iPhone 17e logró un crecimiento del 15 % frente a su versión anterior. Las previsiones iniciales no eran tan optimistas, pero el resultado terminó sorprendiendo.
Las mejoras en rendimiento, cámara y almacenamiento, junto con un precio que no se disparó, ayudaron a que el dispositivo encontrara su espacio. A eso se sumaron promociones similares a las de su competencia, con operadores ofreciendo el equipo bajo esquemas de intercambio.
El efecto colateral es interesante: modelos anteriores como el iPhone 16e podrían convertirse en los más populares dentro del segmento prepago. A medida que los dispositivos más nuevos capturan la atención en contratos pospago, los modelos anteriores bajan de precio y encuentran nueva vida.
Más allá de marcas o modelos, lo que muestran estos datos es algo más profundo: el mercado no está estancado, pero sí depende cada vez más de momentos puntuales. Los lanzamientos, las promociones y pequeños ajustes estratégicos tienen hoy más peso que nunca.
La pregunta que queda en el aire es si este impulso se sostendrá o si, una vez pase el efecto novedad, el mercado volverá a su ritmo más lento. Por ahora, lo único claro es que, cuando la innovación se combina con buenas ofertas, incluso un mercado cansado puede volver a moverse.
Foto:senivpetro



