Social media audience crowd filming through smartphones remixed media
Una cifra resume el momento actual de los celulares Android: el 50,1% de los dispositivos ya usa pantallas de 120 Hz. Lo que hace poco era un lujo para gamers o modelos premium, hoy se volvió parte de lo básico.
AnTuTu, lanza un informe global de preferencias de usuarios, y este revela algo más profundo que simples especificaciones: el smartphone promedio está cambiando de forma, de ritmo y de prioridades. Y ese cambio no es casual.
Los teléfonos crecen. Literalmente. Las pantallas de más de 6,7 pulgadas ya representan el 48,4% del mercado, mientras que los modelos pequeños prácticamente desaparecen. Encontrar un celular compacto en 2026 es casi como buscar un reproductor MP3: existen, pero ya no son relevantes para la mayoría.
Detrás de esta tendencia hay una lógica sencilla. El celular dejó de ser solo una herramienta de comunicación. Hoy es pantalla de streaming, consola portátil, oficina móvil y cámara principal. Y para todo eso, el tamaño sí importa.
Pantallas más grandes, pero también más exigentes
El cambio no es solo físico. También es visual.
Aunque la resolución 1080p sigue liderando, empieza a ceder terreno frente a opciones más definidas como 1.5K, que ya alcanza el 31,4% del mercado. No es una diferencia menor: esta resolución ofrece más nitidez sin disparar el consumo de batería como ocurre con el 2K.
En paralelo, la tasa de refresco de 120 Hz ya no se discute. Superó la mitad del mercado y redefine la experiencia diaria: desplazarse por redes sociales, jugar o simplemente navegar se siente más fluido.
Curiosamente, tecnologías más extremas como 144 Hz retroceden. El usuario promedio parece preferir equilibrio antes que cifras exageradas. Más fluidez, sí, pero sin sacrificar batería ni precio.
Más memoria, más exigencia… y software al día
El otro gran cambio ocurre dentro del dispositivo.
Los 12 GB de RAM están a punto de convertirse en el nuevo estándar, acercándose rápidamente a los 8 GB, que durante años dominaron el mercado. Esto no responde solo a apps más pesadas, sino al auge de funciones de inteligencia artificial y multitarea avanzada.
En almacenamiento, los 256 GB se consolidan como base. Las versiones de 128 GB empiezan a quedarse cortas para usuarios que graban en alta calidad, descargan contenido y usan múltiples aplicaciones al mismo tiempo.
Pero el salto más llamativo está en el software. Android 16 pasó de tener el 25,7% al 52,1% en apenas un trimestre. Un crecimiento poco común que refleja una aceleración en las actualizaciones y una mayor presión de los usuarios por tener sistemas recientes.
Este dato dice mucho más de lo que parece: el software dejó de ser secundario. Ahora influye directamente en la decisión de compra.
El smartphone de 2026 no es radicalmente distinto por fuera, pero sí por dentro y en cómo se usa. Pantallas grandes, fluidez constante, más memoria y actualizaciones rápidas no son tendencias aisladas, sino señales de un usuario que ya no negocia rendimiento ni experiencia.
La pregunta ya no es qué tan potente es un celular, sino qué tan bien se adapta a todo lo que hoy esperamos de él.
Multitud de la audiencia de las redes sociales filmando a través de teléfonos inteligentes con medios remezclados
Foto: rawpixel.com



