
En Colombia el efectivo sigue mandando. Aunque cada vez hay más opciones digitales, siete de cada diez compras todavía se pagan con billetes y monedas. En medio de ese panorama, Credibanco, la red pionera de pagos electrónicos en el país, lanza Chebre, una nueva marca que busca romper con esa rutina y acercar la tecnología a los pequeños negocios.
Chebre no es solo una plataforma de pagos. Es una idea que nace con una meta clara: hacer que cobrar sea tan fácil como vender. La mayoría de los pequeños comerciantes en Colombia enfrentan procesos complejos, comisiones altas y trámites interminables cuando quieren aceptar pagos digitales. Esa dificultad hace que muchos prefieran seguir con el efectivo, aunque eso limite sus oportunidades de crecer.
¿Qué cambia?
El 99 por ciento de las empresas colombianas son micro, pequeñas o medianas. Muchas trabajan al día, sin acceso a crédito ni herramientas digitales que les permitan crecer. En ese contexto, Chebre llega como una alternativa pensada para ellos. La marca ofrece comisiones competitivas del 2,5 por ciento, abonos al día siguiente y, sobre todo, libertad. Los negocios pueden escoger el banco donde recibir su dinero, sin cláusulas ocultas ni permanencias forzadas.
Esa transparencia es parte de la promesa de Chebre. Credibanco sabe que para que la digitalización avance se necesita confianza. Por eso la marca combina simplicidad con respaldo. No se trata solo de ofrecer un datáfono o un link de pago, sino de construir una relación cercana con el comerciante.
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En tanto a su impacto, la entidad a asegura que Chebre puede ir más allá del cobro; en Colombia, los estudios muestran que los comercios que aceptan pagos digitales venden más y tienen clientes más recurrentes. Un informe de Kantar revela que las pymes que adoptan datáfonos aumentan sus ventas en un 26 por ciento, y que los pagos con tarjeta suelen triplicar el valor promedio de las compras frente al efectivo.
Chebre busca aprovechar esa oportunidad con una propuesta integral. Su plataforma unifica toda la gestión del negocio: reportes, ventas, control de inventario y herramientas para aumentar la seguridad y la liquidez. También incorpora funcionalidades como el pago multimoneda, acceso a aplicaciones que facilitan la conexión con nuevos clientes y soluciones de financiamiento. Todo se maneja desde una sola app, con un lenguaje simple y sin letra pequeña.
¿Un comercio más formal y digital?
Sobre esto podemos decir que en un país donde más del 90 por ciento de los micronegocios son informales, digitalizar los pagos es una puerta abierta hacia la formalidad y la inclusión financiera. Chebre no pretende reemplazar al efectivo de la noche a la mañana, pero sí ofrecer una opción práctica para quienes quieren avanzar.
Detrás de la marca está la experiencia de más de cinco décadas de Credibanco y la alianza con Payments Way. Esa combinación le da solidez y confianza a un modelo que podría marcar un antes y un después en la manera en que los pequeños comercios cobran, administran y crecen.
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La meta es ambiciosa. Para 2026, Credibanco espera vincular cerca de diez mil nuevos comercios con este modelo. Pero el verdadero impacto no se medirá solo en cifras, sino en la posibilidad de que miles de pequeños negocios colombianos tengan, por fin, una herramienta que los ponga al nivel del nuevo consumidor digital.
Chebre llega con un mensaje simple y poderoso: cobrar no tiene por qué ser complicado. En un país que aún le teme a la digitalización, esta nueva marca quiere demostrar que los pagos pueden ser tan “chebres” como vender.


