
Apple volvió a poner a prueba su pantalla más ambiciosa. El nuevo iPhone 17 Pro Max pasó por el exigente laboratorio de DXOMARK, donde su rendimiento visual fue medido en legibilidad, color, video y respuesta táctil. Los resultados lo ubican en la posición 25 del ranking mundial, una cifra alta, pero no líder absoluta.
El análisis deja claro que la pantalla del iPhone 17 Pro Max es una de las más consistentes del mercado. Su legibilidad recibió una de las mejores puntuaciones (154 puntos), con un brillo sobresaliente y una baja reflectancia que permite leer cómodamente tanto bajo el sol como en interiores. Sin embargo, sufre un punto débil: en condiciones de poca luz, el brillo cae y el contraste se reduce, algo que sorprende en un dispositivo de esta gama.
Leer más: ¿Cuál es el porcentaje perfecto para cargar tu celular? Ni 0% ni 100%
Apple sigue apostando por una pantalla OLED de 6,9 pulgadas, con frecuencia de actualización de 120 Hz y una densidad de píxeles de 460 ppp. Sobre el papel, los números son impecables. En la práctica, la experiencia visual se mantiene entre las más equilibradas del segmento “ultra premium”. Pero las pruebas revelan que, aunque ofrece una visualización estable y natural, no logra superar en todas las categorías al Samsung Galaxy S25 Ultra ni al Google Pixel 10 Pro XL.
En cuanto al color, los resultados son casi perfectos. Con el modo True Tone desactivado, el iPhone 17 Pro Max logra una reproducción fiel y precisa. Con True Tone activo, los tonos se suavizan, creando una experiencia más cálida y agradable para la vista. DXOMARK destacó su uniformidad cromática y su excelente control de la luz azul, una característica que se traduce en mayor comodidad visual y menor fatiga ocular.
Sin embargo, el brillo en condiciones de baja luminosidad vuelve a ser su talón de Aquiles. Para quienes suelen ver contenido en la oscuridad, el brillo automático puede resultar insuficiente y obliga a ajustar manualmente los niveles. En un dispositivo que supera los 800 dólares, esto podría considerarse un punto mejorable.
El apartado de video mostró un desempeño sólido, aunque no el mejor del mercado. El iPhone 17 Pro Max maneja bien los contenidos HDR y SDR, con una reproducción de color estable en interiores. Pero en entornos oscuros, la pérdida de contraste y la baja luminancia le restan impacto visual. En este punto, Samsung vuelve a tomar la delantera con una representación más vibrante y adaptada al entorno.
Leer más: Leer más: Así es el nuevo vivo V60 Lite 5G: el celular más delgado con batería de 6.500 mAh llega a Colombia
Donde sí brilla sin discusión es en la respuesta táctil. Con una puntuación de 163, el dispositivo demuestra una precisión excepcional y una fluidez que se nota en la navegación, los juegos y el desplazamiento en apps. Su tiempo de respuesta promedio es de apenas 55 milisegundos, uno de los más rápidos registrados.
Apple también introdujo un sistema de atenuación por modulación (PWM) de 480 Hz, que reduce el parpadeo y mejora el confort visual, especialmente para usuarios sensibles a la fatiga ocular. Aunque no alcanza el estándar ideal de 1500 Hz, representa un avance importante frente a modelos anteriores.
En conjunto, el iPhone 17 Pro Max ofrece una pantalla sobresaliente, equilibrada y precisa, pero no revolucionaria. Su mayor fortaleza está en la consistencia general, no en el brillo extremo ni en los efectos visuales. En un mercado donde los competidores buscan impresionar con saturación y contraste, Apple apuesta por la naturalidad y la comodidad.
Leer más: Así es el vivo X300 Pro, la nueva joya para creadores y fotógrafos móviles: Este es su precio
¿Vale la pena? Si buscas una experiencia visual estable, fiel al color real y con gran respuesta táctil, sí. Pero si tu prioridad es el brillo máximo o el impacto del video HDR, existen alternativas que superan ligeramente su rendimiento.
En definitiva, las pruebas confirman que el iPhone 17 Pro Max sigue siendo un referente en calidad visual, aunque ya no el absoluto líder. Su pantalla es más humana que espectacular, más realista que deslumbrante. Y quizás, en un mundo saturado de colores intensos y brillos artificiales, esa sea su mejor virtud.



