
El choque jurídico entre las decisiones del Consejo de Estado, la renuncia del rector saliente Leopoldo Múnera y el inminente retorno de José Ismael Peña abre un escenario de incertidumbre académica y administrativa en la Universidad Nacional. Miles de estudiantes preguntan hoy si sus diplomas, calendarios de grado y procesos académicos están en riesgo
La decisión del Consejo de Estado de anular la elección de Leopoldo Múnera como rector de la Universidad Nacional de Colombia, sumada al inminente regreso de José Ismael Peña al cargo, desató un intenso debate sobre la estabilidad institucional y académica de la universidad pública más grande del país. Mientras los órganos de gobierno universitario ajustan sus respuestas jurídicas, la duda más repetida entre los estudiantes —especialmente quienes se graduarán en 2025— es una sola: ¿mi grado está en riesgo?
La renuncia de Múnera y su lectura del fallo
En entrevista, el rector saliente Leopoldo Múnera confirmó que dejará el cargo y que todo se irá alcarando durante la semana del 24 de noviembre de 2025, una vez el Consejo Superior Universitario (CSU) formalice su renuncia. Asegura que lo hace para “facilitar la transición” porque, aunque el Consejo de Estado anulló su elección, el proceso de ejecutoria del fallo implicaba varios días más.
Múnera defendió que su llegada a la rectoría fue producto de una “decisión democrática dentro de los límites del gobierno universitario”, recordando que ganó la consulta interna y que contó con apoyo mayoritario de profesores y estudiantes. Según él, el CSU corrigió “irregularidades” del nombramiento inicial de Peña, amparándose en resoluciones 67 y 68 de 2024.
Sin embargo, reconoció que el fallo evidencia una debilidad estructural.“Hay una fragilidad en el modelo de gobierno universitario, no solo en la Universidad Nacional sino en varias universidades públicas.”
Llamó a abrir un debate académico en torno a la reforma del sistema de elección de rector, proceso que ya venía impulsándose a través de una Constituyente universitaria con propuestas para ser discutidas entre marzo y abril de 2026.
José Ismael Peña: ‘Yo sigo siendo el rector en propiedad’
Por su parte, José Ismael Peña, a quien el Consejo de Estado le validó su elección de marzo de 2024, afirma que el camino jurídico «queda vivo es mi acto de nombramiento y posesión del 2 de mayo de 2024.”
Peña sostiene que, tras 72 horas de ejecutoria del fallo del jueves anterior, retomará automáticamente la rectoría sin necesidad de nueva posesión y que la Universidad deberá registrarlo ante el Ministerio de Educación.
Leer más: Google ofrece más de 1.600 cursos gratuitos en IA, datos y nube con certificación oficial
También insiste en que desconocer la sentencia sería prevaricato; “El Consejo Superior no tiene facultad para nombrar otro rector. Acatar el fallo es obligatorio para todas las instancias.”
Aunque ha habido tensión política alrededor del proceso, Peña afirma no temer interferencias del Gobierno y considera que la autonomía universitaria debe primar. Además, respondió a inquietudes sobre diplomas, calendarios y posibles anulaciones:
“Hay presunción de legalidad. Ningún diploma firmado durante la administración del profesor Múnera quedará invalidado.”
¿Están en riesgo los grados de 2025?
Tras revisar las declaraciones de ambos rectores, se puede concluir que los diplomas ya expedidos siguen siendo válidos. Peña fue explícito: la presunción de legalidad protege todos los actos administrativos de la Universidad, incluidos los diplomas emitidos bajo la firma de Múnera. No habría anulaciones.
El calendario académico no se suspenderá. Ambos rectores —el saliente y el que vuelve— insistieron en que la Universidad Nacional “seguirá funcionando” y no contemplan suspender el semestre. Sobre el riesgo de las protestas estudiantiles y no en la legalidad, Múnera reconoció que algunos sectores podrían convocar a asambleas y paros. Entre tanto, Peña también ha pedido calma. El verdadero factor que podría alterar el calendario de grados es social, no jurídico.
Los comités de grado y los trámites administrativos seguirían en curso. Hasta ahora, no existe instrucción alguna del CSU ni de la Secretaría General que suspenda procesos de revisión de requisitos, carga de notas o expedición de actas.
Ahora, el único punto incierto es la duración del periodo de Peña. Su retorno parece inmediato, pero aún no está claro si gobernará hasta 2026 (fin del periodo original) o si el CSU impulsará un cambio antes de que la reforma de gobierno universitario entre en vigor.Ese detalle puede impactar el liderazgo institucional durante los grados 2025, pero no la validez de los títulos.



