Gyorgy Zsembery como nuevo CEO de WOM
La llegada de Gyorgy Zsembery a la dirección de WOM Colombia representa un momento clave para la compañía, que ha logrado sostenerse y avanzar a pesar de los desafíos que ha enfrentado en uno de los mercados más disputados del país.
Su llegada ocurre en un momento especialmente sensible: un 2026 que arrancará con un reacomodo profundo del mercado tras la histórica integración entre Tigo y Movistar, un movimiento que reduce el número de grandes jugadores y eleva la presión sobre quienes buscan posicionarse como retadores.
En ese contexto, el perfil de Zsembery —un ejecutivo con dos décadas liderando reformas estructurales en telecomunicaciones, medios y servicios digitales en mercados emergentes— no es una señal menor. Su designación indica que el plan de los accionistas no es simplemente estabilizar la operación, sino escalarla, modernizarla y reposicionarla con un modelo más eficiente y orientado a crecimiento.
Un relevo que se da después del año más complejo y decisivo para WOM
2025 fue una prueba de supervivencia para WOM: reorganización empresarial bajo la Ley 1116, disputas regulatorias, presión competitiva y una urgencia por alcanzar rentabilidad. Que la compañía haya logrado ese punto de equilibrio financiero no solo despejó el panorama, sino que preparó la pista para un nuevo tipo de liderazgo.
El mensaje de los accionistas es claro: la fase de rescate terminó; ahora inicia la etapa de consolidación. Y para eso necesitan a alguien acostumbrado a manejar escenarios de alta complejidad y a transformar empresas mientras crecen. Zsembery encaja en ese molde.
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Su historial en mercados del Caribe, Europa del Este y el Pacífico Sur muestra una constante: toma compañías en transición y las reorienta hacia modelos digitales con mayor eficiencia operativa. En un operador como WOM —que siempre se presentó como un disruptor pero necesita madurar su estructura interna— esta mezcla de visión estratégica y operación disciplinada puede ser determinante.
El reto real: competir en un mercado que está a punto de ser más cerrado
Con la fusión Tigo–Movistar, el mercado móvil colombiano quedará prácticamente en manos de tres grandes grupos: Claro, la nueva empresa integrada y WOM. Esto cambia las reglas del juego.
La consolidación reducirá costos y dará más músculo a los competidores, y a la vez elevará la expectativa sobre la calidad y cobertura de quienes permanezcan independientes. Para WOM, ya no basta con ser “el retador”: deberá probar que puede sostener precios agresivos sin sacrificar servicio, ampliar su infraestructura y acelerar el despliegue tecnológico que ha prometido desde su llegada al país.
Allí es donde la experiencia de Zsembery en procesos de digitalización y expansión cobra relevancia. Su visión podría orientar a WOM hacia un modelo menos dependiente de inversión física y más fundamentado en automatización, eficiencia digital y una oferta diferenciada en servicios.
¿Qué se proyecta para 2026?
La compañía habla de “un nuevo capítulo de crecimiento acelerado”, una promesa ambiciosa para un año donde la competencia será más dura que nunca. Sin embargo, el nombramiento del nuevo CEO envía una señal: WOM no pretende replegarse, sino competir con estrategia, fortalecer su cultura operativa y migrar hacia un modelo de servicio 24/7 más digital y más estable.
Zsembery no solo llega a administrar una empresa; llega a definir si el mercado colombiano mantendrá un verdadero jugador retador en la nueva etapa del sector. Su gestión será clave para saber si WOM podrá pasar de la supervivencia a la consolidación.


