
Un carro eléctrico puede permanecer estacionado durante horas con una enorme batería debajo del piso sin hacer prácticamente nada. Tesla prepara un cambio para el Model 3 que permitirá aprovechar parte de esa energía aunque el vehículo no se esté moviendo.
Las unidades fabricadas desde octubre en la planta de Shanghái incorporarán tecnología V2L, un sistema que permite sacar electricidad de la batería del vehículo para alimentar aparatos externos.
La capacidad anunciada alcanza 2,2 kilovatios de corriente alterna.
En términos cotidianos, el carro puede comportarse como una fuente de energía portátil. Dependiendo del consumo y de los accesorios compatibles, esa electricidad puede utilizarse para iluminación, computadores, equipos pequeños, herramientas o aparatos utilizados durante un viaje.
No es una tecnología inventada por Tesla.
Otros fabricantes de vehículos eléctricos llevan tiempo ofreciendo soluciones similares y algunos modelos permiten incluso entregar energía a una vivienda o devolverla a la red eléctrica.
Lo nuevo es su llegada al Model 3 fabricado en China, el automóvil con el que Tesla convirtió su propuesta eléctrica en un producto de mayor volumen.
La función también cambia una idea que durante años acompañó a estos vehículos. La batería deja de servir exclusivamente para almacenar la energía necesaria para mover el carro.
Cuando el automóvil está detenido, esa reserva todavía puede tener otro uso.
No todo el cambio está debajo del carro
Tesla también modificará uno de los elementos que domina el interior del Model 3.
La pantalla central crecerá hasta las 16 pulgadas y tendrá una mayor densidad de píxeles frente al panel de 15,4 pulgadas que equipa otras versiones actuales.
Habrá además cambios visuales. Entre ellos aparecen un revestimiento interior del techo en negro, una opción de tapicería denominada Zen Grey y ruedas Dark Nova de 19 pulgadas.
Pero estos elementos no llegarán necesariamente al mismo tiempo a todos los países.
La información conocida corresponde a unidades producidas en Gigafactory Shanghai. Esa planta abastece el mercado chino y exporta vehículos a otras regiones.
Los Model 3 vendidos en Estados Unidos proceden de Fremont, California, por lo que no puede asumirse que las mismas modificaciones aparecerán inmediatamente allí.
Tampoco se trata de una actualización que Tesla pueda distribuir por internet.
La compañía acostumbró a sus clientes a recibir nuevas funciones mediante software, pero V2L y la nueva pantalla dependen de componentes físicos instalados durante la fabricación.
El cambio llega varios años después de Project Highland, la renovación que modificó diseño, suspensión e interior del Model 3 sin convertirlo formalmente en una nueva generación.
Esta vez la modificación es menos extensa, pero la función energética puede terminar siendo una de las más prácticas.
Los carros eléctricos pasan buena parte de su vida estacionados. Tesla ahora quiere que, durante algunas de esas horas, la batería del Model 3 pueda hacer algo distinto a esperar el próximo viaje.



