
En tiempos donde cada acción cuenta frente a la crisis climática, Claro Colombia decidió revisar uno de los objetos más cotidianos, y menos pensados, del mundo móvil: la tarjeta SIM. Desde ahora, la compañía empezará a entregar a sus nuevos clientes la Eco SIM, una versión fabricada con plástico 100% reciclado, proveniente de materiales recuperados como carcasas de neveras y otros electrodomésticos.
Aunque el cambio parezca mínimo, su impacto es relevante. Cada una de estas tarjetas evita el uso de plástico virgen y reduce la huella de carbono en los procesos de producción. La idea se alinea con la estrategia de sostenibilidad “Claro por Colombia”, que busca integrar la economía circular en todas las operaciones de la empresa y alcanzar la carbono neutralidad en 2050.
“La Eco SIM es una muestra tangible del compromiso por ofrecer productos y servicios que satisfagan las necesidades de nuestros clientes y que, además, contribuyan a un futuro más sostenible”, explicó María Consuelo Castro, gerente de sostenibilidad de Claro. Agregó que esta innovación beneficia especialmente a quienes aún usan equipos con SIM física y no tienen acceso a una eSIM, tecnología disponible solo en algunos teléfonos más recientes.
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El cambio se implementará de manera progresiva, sin alterar el servicio ni el proceso de activación. Sin embargo, su significado va más allá de lo técnico: es una apuesta por repensar el ciclo de vida de los productos que usamos a diario. En este caso, una pequeña pieza de plástico se convierte en símbolo de una industria que busca ser más responsable con el planeta.
Claro viene impulsando una agenda ambiental que incluye programas de reciclaje electrónico, puntos de recolección de residuos y campañas de educación ambiental. La Eco SIM se suma a ese esfuerzo por reducir los desechos tecnológicos y fomentar la reutilización de materiales.
En el sector de las telecomunicaciones, donde la innovación suele medirse en velocidad y cobertura, este tipo de iniciativas introduce otra forma de competir: la sostenibilidad. Con más de 40 millones de usuarios y presencia en 1.104 municipios, Claro tiene el tamaño suficiente para que sus decisiones ambientales marquen la diferencia.
La apuesta de Claro Colombia también refleja la visión de América Móvil, su casa matriz, que opera en 23 países y trabaja por reducir su impacto ambiental a escala global. En conjunto, buscan demostrar que la tecnología puede avanzar sin dejar una huella ecológica desproporcionada.
Al final, la Eco SIM no es solo una nueva tarjeta. Es una señal de que los grandes cambios pueden empezar en lo pequeño, incluso en ese pedazo de plástico que todos llevamos dentro del teléfono. Y que cuando una empresa con millones de usuarios decide modificar su forma de producir, el gesto deja de ser simbólico para convertirse en una acción concreta hacia un futuro más limpio.



