
La NASA inició formalmente las operaciones de la plataforma de lanzamiento de Artemis II tras completar con éxito un ensayo general de abastecimiento de combustible en el Centro Espacial Kennedy, en Florida. La prueba marca un paso decisivo en la preparación del primer vuelo tripulado del programa Artemis alrededor de la Luna en más de medio siglo.
El cohete SLS (Sistema de Lanzamiento Espacial) y la nave Orión permanecen en posición vertical sobre el lanzador móvil 1 en el Complejo de Lanzamiento 39B. Desde allí despegará la misión que llevará al comandante Reid Wiseman, al piloto Victor Glover y a la especialista de misión Christina Koch, junto con Jeremy Hansen, representante de la Agencia Espacial Canadiense, en un viaje orbital alrededor de la Luna y de regreso a la Tierra.
Durante el ensayo, los ingenieros cargaron más de 700.000 galones de propelente líquido en el SLS y ejecutaron dos rondas completas de conteo terminal, la fase final de la cuenta regresiva previa al lanzamiento. También se envió un equipo de cierre a la plataforma para simular el sellado de las escotillas de la nave Orión, mientras parte de la tripulación observaba el procedimiento desde el Centro de Control de Lanzamiento.
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Uno de los puntos críticos fue el manejo del hidrógeno líquido, que en pruebas anteriores presentó dificultades técnicas. En esta ocasión, las concentraciones se mantuvieron dentro de los límites permitidos, lo que respalda el desempeño de los nuevos sellos instalados en la interfaz de abastecimiento.
Al comienzo de la operación se registró una pérdida temporal de comunicaciones terrestres en el centro de control. Los equipos activaron sistemas de respaldo para garantizar la seguridad del proceso mientras se restablecían los canales habituales. Posteriormente, los ingenieros aislaron el equipo responsable del incidente.
Preparativos finales antes del vuelo tripulado
Mientras los especialistas analizan los datos recopilados, la tripulación de Artemis II se prepara para ingresar en cuarentena en Houston durante aproximadamente dos semanas. Esta medida busca reducir cualquier riesgo sanitario antes del despegue y mantener flexibilidad dentro de la ventana de lanzamiento prevista para marzo, aunque la agencia aún no ha confirmado una fecha oficial.
En paralelo, los técnicos instalarán plataformas de acceso temporales en el lanzador móvil. Estas estructuras permitirán intervenir los segmentos superiores de los propulsores sólidos y el tanque intermedio de la etapa central para completar tareas de mantenimiento y volver a probar el sistema de terminación de vuelo, requisito indispensable de seguridad del Eastern Range.
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Las nuevas plataformas incorporan aprendizajes obtenidos en Artemis I y permitirán realizar pruebas completas desde la plataforma de lanzamiento, sin necesidad de trasladar el cohete nuevamente al Edificio de Ensamblaje de Vehículos. El equipo de cierre, por su parte, repetirá los procedimientos de sellado para afinar tiempos y coordinación.
Artemis II será la primera misión tripulada del programa que busca restablecer la presencia humana en la órbita lunar y sentar las bases para futuros alunizajes. El plan a largo plazo contempla misiones sostenidas en la superficie y el desarrollo de capacidades que faciliten, más adelante, el envío de astronautas hacia Marte.
Con el ensayo superado y la plataforma lista para operar, la agencia espacial estadounidense avanza hacia un nuevo capítulo en la exploración tripulada del espacio profundo.
Imagen: NASA



