El hecho tuvo lugar en el poblado turístico de Palomino, La Guajira
Camilo Villa, un joven antioqueño residente La Guajira, sufrió graves heridas en sus dos piernas tras pisar un charco cercano a un cable de alta tensión caído al piso, en Palomino, poblado del municipio de Dibulla. La empresa AIR-E, encargada del servicio eléctrico en la zona, no le ha respondido por el accidente. Este es su testimonio y pronóstico de salud.
Lo que debía ser una mañana de ejercicio terminó en tragedia para Camilo Villa, un joven paisa que tiene graves heridas en ambas piernas al pisar un cable de alta tensión que permanecía tirado en una carretera de Palomino, La Guajira, el pasado 17 de octubre.
“Salí a trotar, fui por mis zapatos al carro y lo último que recuerdo es abrir la puerta. Desperté en el hospital sin entender qué había pasado”, relató Camilo en entrevista con Caracol Radio.
Según su testimonio, el cable caído estaba sumergido en un charco de agua tras una fuerte lluvia. Al pisarlo, la descarga eléctrica le provocó quemaduras en el 35 % del cuerpo y daños irreversibles en sus piernas. «Ahora intento aprender a vivir de nuevo”, explicó el joven desde el Hospital San Vicente Fundación, en Medellín.
Leer más: ¿Por qué le temen a Petro parte de los colombianos? ¿Es posible que la derecha retorne? Petro responde
Un rescate milagroso
Testigos contaron que Camilo fue lanzado varios metros por la descarga eléctrica. Un habitante de la zona logró apartarlo del cable utilizando un palo de madera, evitando que muriera electrocutado.
“Gracias a él estoy vivo. Si no hubiera reaccionado, no estaría contando la historia”.
El traslado de Camilo desde Ríohacha hasta Medellín fue posible gracias a una colecta organizada por amigos y familiares, quienes denunciaron la ausencia total de apoyo por parte de AIR-E.
“La empresa nunca nos llamó. En los medios dicen que están en contacto con la familia, pero eso es mentira. Ni mis padres ni yo hemos recibido una llamada”, afirmó Camilo.
Repetidos accidentes en La Guajira
Líderes comunitarios de Palomino aseguran que no es el primer accidente de este tipo. El caso revive las críticas hacia las empresas que reemplazaron a Electricaribe, hoy dividida entre Afinia y AIR-E, por los continuos cortes, fluctuaciones y peligros asociados al deterioro de la infraestructura eléctrica en la Costa Caribe.
A pesar de la tragedia, Camilo mantiene una actitud esperanzadora. Los médicos anunciaron que sus heridas evolucionan favorablemente y que pronto iniciará una cirugía reconstructiva para preparar los muñones antes de recibir prótesis.
“Estoy agradecido con la vida. Me salvé, y eso ya es un milagro. Solo quiero recuperarme, volver a caminar y seguir adelante”, expresó.
Su historia, más allá del drama personal, se ha convertido en un llamado urgente a las autoridades para que se investigue la responsabilidad de AIR-E y se tomen medidas para evitar que tragedias similares se repitan. Camilo aseguró que impondrá la demanda respectiva y que ya tiene asesoría legal.



