Cortesía Idartes
El maestro Nicoyembe, uno de los grandes representantes del folclor colombiano, celebra más de cinco décadas dedicadas a la música con una propuesta escénica que combina teatro, danza y tradición. Su nuevo musical, “Entre mares y ríos, mi voz es historia”, narra su vida desde la infancia hasta su consolidación como símbolo de la música ancestral del país, y será el eje de su homenaje en el Festival Centro 2026, organizado por la Fundación Gilberto Alzate Avendaño.
“Después de más de 50 años en escena, ya era hora de contar mi historia con mis propias manos, con mis tambores, con mi voz”, expresó el maestro en entrevista con Caracol Radio. La obra, que debutó en el Teatro El Ensueño, reúne a 35 artistas en escena, entre músicos, bailarines y actores, bajo la dirección escénica de Billy Quisman y con la coreografía de César Guerrero.
La producción cuenta además con la participación de las compañías Danza Libre y Colombia Amiga, integradas por artistas de distintas generaciones, incluyendo adultas mayores, en una puesta en escena cargada de emoción y memoria.
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Nicoyembe recordó que la idea del musical surgió de su esposa y manager, quien impulsó el proyecto junto al equipo creativo. La obra recrea episodios de su infancia en el Chocó, cuando comenzó a descubrir la percusión golpeando ollas y sillas de cuero, guiado por su madre, quien le enseñaba a “afinar el ritmo con el corazón”.
“Fue muy emotivo ver mi historia representada por otros. Lloré al verme reflejado en el escenario, en la voz de un niño que me interpreta, en la figura de una actriz que hace de mi mamá lavando ropa y marcando el ritmo con el manduco. Todo eso es parte de lo que soy”, comentó el artista.
Más allá del espectáculo, el maestro destaca la importancia de seguir promoviendo la música colombiana entre las nuevas generaciones. “Tenemos el deber de mantener viva nuestra raíz. Nuestra música no siempre es comercial, pero poco a poco hemos logrado que el pueblo la abrace. Escuchar una cumbia, una gaita o un porro es reconocernos como nación”, afirmó.
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El musical se ha transformado en un verdadero homenaje a su legado y a la fuerza de la música tradicional. Con aires de cumbia, tambora y bullerengue, la puesta en escena no solo celebra su trayectoria, sino que también propone un viaje emocional y educativo sobre la identidad cultural del país.
El Festival Centro 2026, que se realizará en Bogotá en enero y febrero, lo reconocerá oficialmente como artista homenajeado, destacando su aporte a la preservación y difusión del folclor nacional. “Es una gran alegría saber que el festival abrirá el año celebrando mi historia y la de nuestra música. Este es apenas el comienzo de una gira que esperamos llevar por toda Colombia”, concluyó Nicoyembe.



