
Beber sin perder el control; esa es la idea detrás de GABA Labs, un laboratorio británico que está desarrollando una bebida capaz de ofrecer los efectos sociales y relajantes del alcohol, pero sin una sola gota de etanol. Detrás de este proyecto está el profesor David Nutt, neurocientífico y director científico de la empresa, quien busca una alternativa que permita disfrutar sin los daños físicos y mentales del licor tradicional.
La propuesta suena como ciencia ficción, pero ya está en marcha. GABA Labs ha creado Alcarelle, un ingrediente diseñado para activar las mismas zonas del cerebro que reacciona al beber alcohol, aunque sin alterar la conciencia ni causar resaca. El objetivo es simple: conservar lo bueno del licor y eliminar lo malo.
¿Cómo funciona una bebida que “embriaga” sin alcohol?
El desarrollo parte de una premisa científica. El alcohol estimula un neurotransmisor llamado GABA, responsable de calmar la mente y reducir la ansiedad social. Esa es la razón por la que, tras un par de copas, las personas se sienten más relajadas o desinhibidas.
Los investigadores de GABA Labs encontraron la manera de replicar ese mismo efecto sin recurrir al etanol. Usaron moléculas naturales que interactúan con los mismos receptores cerebrales, pero sin causar pérdida de coordinación ni adicción. Con Alcarelle, la sensación sería similar a tomar una copa de vino, pero sin los riesgos asociados al exceso.
Según Nutt, el ingrediente está diseñado con un “techo de efecto”: aunque se tome más de la cuenta, no produce intoxicación. La compañía planea iniciar su aprobación regulatoria ante la FDA en 2025, paso clave para que grandes marcas puedan incluirlo en sus bebidas.
Sentia: el primer experimento ya disponible
Mientras Alcarelle avanza en pruebas, la empresa lanzó una línea llamada Sentia, que ya se vende en Reino Unido, Estados Unidos y la Unión Europea. Se trata de una bebida botánica elaborada con pasiflora, ashwagandha, tila, magnolia y zarzamora, entre otros ingredientes naturales.
Sentia busca estimular el sistema GABA a través de extractos vegetales reconocidos por su efecto relajante. No emborracha, no deja resaca y no afecta el hígado. Muchos consumidores la describen como una experiencia “ligeramente eufórica”, ideal para socializar sin perder claridad mental.
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La marca se presenta como una alternativa para quienes quieren seguir brindando, pero sin los efectos del alcohol tradicional. En pocos años, se ha convertido en un símbolo del auge de las bebidas funcionales: productos que no solo se disfrutan, sino que también aportan bienestar.
La propuesta de GABA Labs plantea algo más profundo que una moda sin alcohol. Si logra aprobación global, podría redefinir la relación de las personas con el licor y la vida social. Beber sin culpa, sin resaca y sin dañar el cuerpo sería una revolución cultural y sanitaria.
David Nutt lo resume así: “No queremos eliminar el placer de beber, queremos reinventarlo”. Y esa frase podría marcar el inicio de una nueva era en la que la ciencia se convierte en el ingrediente principal del brindis del futuro.



