
Figure decidió retirar la mayor parte de su flota de robots humanoides F.02 y encontró una forma poco convencional de hacerlo: llevó las máquinas hasta una fundición en Finlandia y las convirtió en acero fundido.
La escena parece sacada directamente de Terminator 2. Un robot desciende hacia un horno mientras el metal alcanza temperaturas extremas y Arnold Schwarzenegger aparece en el video. Pero detrás de la referencia cinematográfica hay una decisión relacionada con la evolución de la tecnología de Figure.
La compañía explicó que el crecimiento de su nueva generación F.03 hizo que mantener la flota F.02 dejara de tener sentido. Además, los robots retirados incorporaban actuadores fabricados a medida y otros componentes relacionados con tecnología propietaria que Figure quería proteger.
Desmontar cada unidad tampoco era una alternativa sencilla. Según la empresa, hacerlo habría requerido tantas horas de trabajo de su equipo técnico que podía retrasar el desarrollo del siguiente modelo, F.04.
Por eso Figure buscó una manera diferente de retirar los robots. La idea de fundirlos llegó después de que la compañía preguntara en internet qué podía hacer con las máquinas. La respuesta que terminó tomando fuerza vino de Arnold Schwarzenegger, quien sugirió fundirlas y posteriormente aceptó participar en el proyecto.
De California a un horno de 75 toneladas
El problema siguiente fue encontrar una fundición dispuesta a recibir robots con baterías de ion-litio. Figure asegura que contactó instalaciones en Estados Unidos y México, pero ninguna aceptó realizar la operación por los riesgos que podía representar para sus equipos.
La compañía terminó encontrando una fundición en Imatra, Finlandia, equipada con un horno de arco eléctrico de 75 toneladas.
Antes de llegar allí, los ingenieros entrenaron a los robots en las instalaciones de Figure en San José, California. Utilizaron grandes colchones de aire para enseñarles a saltar desde un segundo piso y tomaron movimientos de especialistas de escenas de acción como referencia.
El salto no quedó únicamente en una secuencia programada. Figure entrenó mediante simulación un nuevo modelo de inteligencia artificial para que los robots pudieran ejecutar el movimiento de forma autónoma y calcular cómo llegar al punto previsto.
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En Finlandia, el equipo tuvo 24 horas y seis procesos de fundición para realizar la grabación. Figure afirma que los robots ejecutaron sus modelos de IA incluso bajo el calor extremo y los campos electromagnéticos del horno, mientras algunos equipos electrónicos utilizados para la producción audiovisual dejaron de funcionar.
La compañía no informó públicamente cuántos robots F.02 fueron fundidos. Lo que sí confirmó es que la mayor parte de la flota fue retirada y que unas pocas unidades permanecen almacenadas en su sede.
El F.02 no fue un prototipo menor dentro de la historia de Figure. La compañía lo utilizó en su primera implementación en BMW, en tareas domésticas y en operaciones logísticas. En BMW, el robot acumuló más de 1.250 horas de funcionamiento y contribuyó a la producción de más de 30.000 vehículos X3, de acuerdo con datos publicados anteriormente por Figure.
Ahora, el metal recuperado de los robots será utilizado para fabricar una serie limitada de objetos conmemorativos de la generación F.02.
La despedida tiene una última referencia inevitable. Schwarzenegger aparece asociado al proyecto y la película termina jugando deliberadamente con la frase que quedó ligada al T-800: “Hasta la vista, F.02”.



