
Por US$30 y durante una hora, residentes de San Francisco pueden contratar un robot humanoide de Tau Robotics para realizar tareas domésticas. El detalle que cambia la historia es que la máquina todavía no trabaja de forma autónoma: un operador humano la controla a distancia.
Tau Robotics comenzó a ofrecer este servicio el 28 de julio en San Francisco, California, inicialmente bajo un sistema de invitación. La compañía cobra una tarifa fija de US$30 por una sesión de una hora y permite solicitar tareas como aspirar, limpiar superficies, retirar basura y recoger objetos pequeños.
La propuesta ganó notoriedad después de que Gianna Capezio publicara en TikTok imágenes del robot trabajando en su apartamento. Según contó a Storyful, pagó US$30 por una hora y la máquina hizo la cama, limpió el baño y aspiró el suelo. El video acumuló unos 4,5 millones de reproducciones en tres días.
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Sin embargo, las imágenes pueden dar una impresión equivocada sobre el nivel de autonomía alcanzado. El robot no llegó a la vivienda, recibió una orden y comenzó a tomar decisiones por su cuenta.
Un trabajador de Tau Robotics controla la máquina en tiempo real desde las instalaciones de la compañía en San Francisco. La inteligencia artificial participa en el sistema, pero todavía existe una persona detrás de los movimientos del humanoide. La propia empresa lo establece en las condiciones de su servicio.
La experiencia de Capezio también muestra las limitaciones actuales. La usuaria dijo que el robot fue más lento que una persona, aunque consideró que realizó un trabajo satisfactorio y aseguró que no tuvo que repetir las tareas posteriormente.
Tau Robotics fue fundada en 2024 y, según su director ejecutivo Alexander Koch, ha recaudado US$2,6 millones en financiación presemilla. La empresa comenzó deliberadamente con una operación pequeña y pretende aumentar la capacidad a medida que mejore la fiabilidad de sus robots.
Pero el servicio de limpieza tiene otro propósito. Cada visita permite obtener información sobre cómo se comporta un robot humanoide dentro de una vivienda real. Tau registra las imágenes captadas por las cámaras, datos de los sensores y las órdenes enviadas por el operador para utilizarlos en el entrenamiento de sus modelos de inteligencia artificial.
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Esto introduce también una discusión sobre privacidad. La compañía reconoce que cada limpieza se graba de manera continua y que un operador observa el interior de la vivienda mediante las cámaras del robot. Las grabaciones pueden conservarse indefinidamente, aunque el cliente puede solicitar su eliminación.
Por ahora, Tau Robotics no está demostrando que un robot pueda sustituir completamente a una persona encargada de la limpieza. Está probando si un humanoide controlado remotamente puede realizar esas tareas mientras recopila los datos necesarios para que, algún día, la máquina pueda hacerlo por sí misma.
La diferencia no es menor. El robot ya está entrando en casas reales, pero la autonomía que muestran algunos titulares todavía está por llegar.



