
Una nave espacial del tamaño de un automóvil tiene una tarea especialmente delicada este 15 de octubre. Debe encender sus motores durante 93 minutos consecutivos para reducir su velocidad y acercarse a dos asteroides situados a millones de kilómetros de la Tierra. Se llama Hera, pertenece a la Agencia Espacial Europea (ESA) y está a punto de comenzar una de las etapas más exigentes de su viaje.
La maniobra forma parte de una misión que busca responder una pregunta importante para la seguridad del planeta. Si algún día un asteroide peligroso se dirige hacia la Tierra, ¿podríamos modificar su trayectoria antes de que impacte? La NASA ya demostró en 2022 que es posible alterar el movimiento de uno de estos cuerpos. Ahora Europa quiere estudiar exactamente qué ocurrió después de aquella colisión.
Hera salió de la Tierra el 7 de octubre de 2024 y ha recorrido el espacio durante dos años. Según la ESA, la nave se desplaza a más de 12 kilómetros por segundo respecto a nuestro planeta. Para aproximarse a su destino no basta con apuntar en la dirección correcta. También necesita ajustar su velocidad hasta acercarse a la de los asteroides que pretende estudiar.
¿Cómo se frena una nave espacial sin utilizar frenos?
En el espacio no hay carreteras ni superficies contra las cuales frenar. Hera utilizará tres propulsores alimentados con hidracina, que funcionarán simultáneamente durante 93 minutos. Su empuje permitirá reducir la velocidad relativa de la nave respecto a Didymos en varios cientos de metros por segundo.
La dificultad está en mantener la orientación adecuada durante toda la operación. Otros pequeños propulsores ayudarán a estabilizar la nave mientras los ingenieros supervisan su comportamiento desde el Centro Europeo de Operaciones Espaciales, ubicado en Darmstadt, Alemania.
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Cuando termine el encendido, el equipo buscará recuperar la señal mediante una antena de espacio profundo en New Norcia, Australia. Los especialistas analizarán los datos de navegación y las señales de radio para comprobar si la maniobra produjo la reducción de velocidad prevista.
La ESA también tiene programado un segundo frenado para el 22 de octubre, con una duración aproximada de 31 minutos. Después vendrán nuevas correcciones para completar la aproximación.
El asteroide que la NASA golpeó en 2022
El destino de Hera es Didymos, un asteroide de aproximadamente 780 metros de diámetro acompañado por Dimorphos, un cuerpo menor de unos 150 metros.
El 26 de septiembre de 2022, la misión DART de la NASA chocó deliberadamente contra Dimorphos. La colisión modificó su órbita alrededor de Didymos y demostró que una nave puede alterar el movimiento de un asteroide.
Pero el experimento dejó preguntas pendientes. Los científicos necesitan conocer mejor la estructura interna de Dimorphos, su masa y los cambios físicos que provocó el impacto. Esos datos permitirán evaluar cuánta fuerza sería necesaria para desviar otro asteroide de características diferentes.
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Hera viajará equipada con instrumentos científicos y dos pequeñas sondas, Milani y Juventas, que ayudarán a examinar el sistema desde distancias reducidas. La ESA prevé que el encuentro con los asteroides ocurra en noviembre de 2026.
Por ahora, el siguiente resultado que deberá confirmar la agencia es si el frenado de este 15 de octubre consiguió modificar la velocidad de Hera según lo calculado. De esa precisión depende la siguiente etapa de una misión que busca convertir una prueba espacial en una posible herramienta de defensa planetaria.



