
Los resultados de PISA 2025 vuelven a poner sobre la mesa una dificultad que no termina cuando un estudiante sale del colegio. En Colombia, solo el 29 % de los jóvenes de 15 años evaluados alcanzó el nivel mínimo esperado en matemáticas, según la información suministrada sobre la prueba.
El dato puede parecer, a primera vista, una cifra más dentro de los resultados de una evaluación internacional. Pero las habilidades que se miden tienen relación directa con situaciones que aparecen todos los días: calcular cuánto cuesta realmente un producto con descuento, revisar una factura, comparar dos servicios o interpretar información antes de tomar una decisión.
Por eso, la dificultad para resolver problemas matemáticos básicos no necesariamente se queda en el aula. Un estudiante puede aprobar materias y avanzar de grado, pero si no logra comprender relaciones numéricas, interpretar información o aplicar operaciones a situaciones reales, esas dificultades pueden reaparecer más adelante.
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El resultado de matemáticas también se suma a otro problema señalado en la evaluación. Menos de la mitad de los estudiantes colombianos alcanzó el nivel básico en lectura. Entre las dificultades aparecen la identificación de ideas principales, la búsqueda de información relevante y la interpretación de textos de complejidad moderada.
Ambas capacidades están relacionadas. Para resolver un problema cotidiano no basta con saber hacer una operación. Primero hay que entender qué está preguntando el problema, identificar los datos que sirven y decidir qué procedimiento utilizar. Una dificultad en lectura puede complicar incluso una tarea que, en principio, parece solamente matemática.
Las brechas de aprendizaje pueden acumularse
Una de las explicaciones planteadas en el material está relacionada con la forma en que se construye el aprendizaje durante los primeros años escolares. Cuando un estudiante pasa de un grado a otro sin dominar determinadas habilidades, los contenidos posteriores parten de conocimientos que todavía no están consolidados.
El problema puede hacerse más difícil a medida que aumenta la complejidad de las materias. Un concepto que no se entendió en los primeros años puede terminar afectando la capacidad para abordar otros temas años después.
Gabriela Cordova, gerente de Franquicias de Kumon, plantea que Colombia enfrenta el reto de cambiar una enseñanza concentrada en completar contenidos por una que también busque desarrollar capacidades. La diferencia está en que terminar un programa académico no necesariamente significa que todos los estudiantes hayan comprendido y puedan utilizar lo aprendido.
La discusión también lleva a preguntarse si todos los estudiantes necesitan avanzar exactamente de la misma manera. El material propone prestar mayor atención a las diferencias individuales y fortalecer los fundamentos antes de esperar a que las dificultades sean visibles en grados superiores.
Para los próximos cinco años se plantean tres líneas de trabajo: reforzar las habilidades básicas desde temprano, adaptar los procesos de aprendizaje a las necesidades de cada estudiante y fomentar capacidades como la autonomía, la concentración y el pensamiento crítico.
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El último punto resulta especialmente relevante porque el aprendizaje no termina con la educación escolar. La capacidad de comprender información, analizarla y adquirir nuevas habilidades puede acompañar a una persona durante su vida académica, laboral y cotidiana.
Los resultados de PISA 2025 dejan así una discusión que va más allá del porcentaje obtenido por Colombia. La pregunta no es únicamente cuánto contenido consigue cubrir un estudiante durante su formación, sino cuánto de ese conocimiento puede utilizar cuando tiene que resolver una situación que no viene planteada como un ejercicio de clase.
La respuesta dependerá de lo que hagan colegios, familias y responsables de las políticas educativas en los próximos años. Por ahora, los resultados muestran que todavía existe una brecha importante en las competencias matemáticas y lectoras que los jóvenes necesitan para desenvolverse de manera autónoma.
Foto: @tonodiaz



