
Amazon busca ampliar su presencia en el negocio de las telecomunicaciones con un nuevo sistema que permitiría conectar celulares directamente desde el espacio, sin depender de torres de telefonía celular. La compañía presentó una solicitud ante la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de Estados Unidos para desplegar una constelación de hasta 5.105 satélites de órbita baja destinados a ofrecer servicios móviles satelitales.
El proyecto, denominado Amazon Leo Direct-to-Device (D2D), contempla servicios de voz, mensajería, datos y comunicaciones de emergencia para dispositivos compatibles. El despliegue de esta nueva infraestructura comenzaría en 2028 y tendría cobertura internacional mediante acuerdos con operadores de redes móviles.
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La iniciativa se suma a la estrategia de Amazon para expandir su red satelital Leo, que actualmente desarrolla servicios de internet de banda ancha desde el espacio. Con la nueva propuesta, la empresa busca cubrir zonas donde las redes terrestres no llegan o presentan limitaciones por razones geográficas, económicas o por situaciones de emergencia.
El proyecto tomó impulso tras el acuerdo firmado con Globalstar en abril de este año. Como parte de esa operación, Amazon adquirirá la infraestructura, las operaciones y los activos satelitales de la compañía, además de sus licencias de espectro para servicios satelitales móviles con alcance internacional.
La futura red D2D funcionará junto con la infraestructura de banda ancha de Amazon Leo y las constelaciones satelitales ya operadas por Globalstar. El objetivo es que los dispositivos compatibles puedan acceder a conectividad satelital sin necesidad de equipos adicionales.
Amazon explicó que la red estará distribuida en cinco capas orbitales ubicadas entre los 510 y 580 kilómetros de altitud. Tres de ellas concentrarán la cobertura en las regiones más pobladas del planeta, mientras que las otras dos ampliarán el servicio hacia latitudes altas y zonas cercanas a los polos.
La comunicación con los teléfonos se realizará mediante frecuencias de banda L y banda S, mientras que el intercambio de información entre los satélites y las estaciones terrestres utilizará bandas Ka y V, destinadas al transporte de grandes volúmenes de datos.
A diferencia de otros sistemas satelitales que solo retransmiten señales, los satélites de Amazon procesarán parte de la información directamente en órbita antes de enviarla a su destino. Además, incorporarán enlaces ópticos mediante láser para intercambiar datos entre satélites y optimizar las rutas de transmisión.
La empresa también incorporará tecnologías de formación digital de haces, doble polarización y modulación adaptativa. Estos sistemas permiten dirigir la señal únicamente hacia las áreas donde existe demanda, mejorar la calidad de la comunicación y reducir interferencias con otras redes que utilizan el mismo espectro radioeléctrico.
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Uno de los principales usos previstos será mantener la conectividad cuando las redes móviles convencionales no estén disponibles. Esto incluye situaciones de desastre, operaciones en regiones remotas, monitoreo mediante dispositivos IoT, logística internacional y servicios de emergencia.
Amazon indicó que el sistema también está pensado para trabajar con la nueva generación de teléfonos inteligentes que ya integran chipsets compatibles con comunicaciones satelitales. Entre ellos se encuentran algunos modelos de iPhone y Apple Watch, con los que la compañía ya anunció una colaboración para ampliar funciones como SOS de emergencia vía satélite, mensajería y servicios de localización.
La empresa mantiene acuerdos con operadores como Vodafone, DirecTV, Herotel y la Red Nacional de Banda Ancha de Australia para extender la cobertura mediante alianzas con redes móviles existentes.
Actualmente, Amazon Leo supera los 390 satélites en órbita y espera iniciar el servicio de internet fijo en algunas regiones antes de finalizar este año. Si obtiene las autorizaciones regulatorias necesarias, el sistema Direct-to-Device será el siguiente paso de la compañía para integrar la conectividad móvil terrestre con una infraestructura satelital de alcance global.



