
Un SMS puede llegar a un teléfono sin utilizar datos móviles. Esa característica, que durante años convirtió a los mensajes de texto en una herramienta cotidiana, también puede adquirir importancia durante una emergencia, cuando una persona necesita recibir instrucciones y otros canales de comunicación comienzan a presentar dificultades.
La tesis es planteada por Infobip, compañía especializada en comunicaciones en la nube, que advierte sobre las limitaciones de depender únicamente de páginas web, correos electrónicos, aplicaciones o líneas telefónicas durante una catástrofe natural.
Según Paula Rojas, Sales Director de Infobip, una de las principales dificultades durante una emergencia es mantener a la población informada con rapidez. La empresa sostiene que algunas organizaciones recurren primero al correo electrónico, los sitios web o los centros de atención, canales que pueden verse afectados por la cantidad de usuarios que intentan acceder simultáneamente.
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El problema no necesariamente está en la tecnología utilizada, sino en concentrar toda la comunicación en un solo canal.
Infobip señala que los sitios web pueden saturarse ante un aumento repentino del tráfico. Los centros de contacto también pueden recibir un volumen de llamadas superior a su capacidad, mientras que los correos electrónicos pierden utilidad cuando las personas no cuentan con conexión a internet o no están pendientes de su bandeja de entrada.
Los SMS presentan una característica diferente. De acuerdo con las cifras proporcionadas por Infobip, los mensajes de texto tienen una tasa de apertura del 98% y suelen ser leídos durante los primeros tres minutos después de su recepción.
La compañía también destaca que los SMS no necesitan datos móviles para funcionar, una diferencia relevante frente a buena parte de los servicios digitales utilizados actualmente para distribuir alertas.
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Esto no significa que el mensaje de texto pueda reemplazar a internet, las aplicaciones o las redes sociales. La propuesta de Infobip apunta a combinar los canales para evitar que una falla en uno de ellos interrumpa por completo el flujo de información.
La estrategia recibe el nombre de omnicanalidad. En una emergencia, por ejemplo, un SMS podría utilizarse para transmitir una instrucción breve y dirigir posteriormente al ciudadano hacia un sitio oficial con información más detallada.
Infobip menciona además los SMS Flash, un formato que puede aparecer directamente en la pantalla del teléfono en lugar de llegar primero a la bandeja tradicional de mensajes. Según la compañía, este sistema alcanza una tasa de apertura del 100%.
Su utilidad dependería, sin embargo, de la planificación previa de las entidades responsables de las alertas. Un mensaje de emergencia necesita información verificable, instrucciones precisas y un sistema que permita identificar a la fuente que lo envía.
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La propuesta adquiere particular interés en Colombia, un país expuesto a terremotos y otros fenómenos naturales. En una emergencia, la población puede necesitar información sobre puntos de atención, restricciones, zonas de riesgo o recomendaciones para actuar, incluso cuando el acceso a internet se encuentra limitado.
El planteamiento de Infobip no consiste simplemente en recuperar una tecnología antigua. Su argumento es que, frente a una interrupción de las plataformas digitales, los SMS pueden funcionar como una capa adicional de comunicación.
La compañía, que opera una plataforma de comunicaciones en la nube con conexiones a operadores móviles, sostiene que esta combinación de canales puede ayudar a mantener informada a la población cuando las vías habituales dejan de responder.
Para las autoridades, el desafío estaría en incorporar estas herramientas antes de que ocurra la emergencia. En una catástrofe, preparar el mensaje después de que fallen las comunicaciones puede significar perder minutos que difícilmente se recuperan.
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